• Con el Lanzamiento presencial del Diplomado en Cañete, la realización del Webinar de Inicio y el comienzo de los módulos y workshop, se dio el vamos al trabajo mancomunado entre nuestra universidad, el Comité de Desarrollo Productivo Regional Biobío (CORFO Biobío) y el Seremi del Deporte, junto a los municipios de la provincia de Arauco.

Por: Ricardo Mellado

La segunda versión del diplomado “Formando en Emprendimiento Deportivo y Descentralizado en Edades Tempranas”, FEDDET, está concluyendo su trabajo por este 2022, pero la Dirección de Formación Continua y Servicios de la UCSC – entidad ejecutora-, también se encuentra afinando lo que será la implementación de las actividades que se retomarán a comienzo de enero próximo para luego hacer el receso estival durante febrero.

De esta manera, cerca de un centenar de profesores y profesoras del Primer Ciclo de Enseñanza Básica, pertenecientes a las 7 comunas que conforman la provincia de Arauco, se encuentran siendo parte de este proyecto, en el cual se les busca habilitar en aspectos como capacidades y competencias, deporte y emprendimiento, y la articulación entre dichos ámbitos, para que, por su intermedio, puedan estimular la creatividad y capacidad emprendedora en más 2.400 niños y niñas de la zona. 

Voz de expertas

En este marco se conversó con las docentes Patricia Herrera, Magíster en Psicología Educacional, y en Dirección y Gestión Escolar de Calidad) y Mariely Fuentealba, Educadora de Párvulos y Magíster en Asesoramiento y Orientación familiar, y en Desarrollo Humano, quienes tuvieron a cargo el primer módulo “Desarrollo de habilidades y Competencias blandas”, para que entregaran su visión general de lo realizado.

“El propósito de este módulo era despertar en los docentes la capacidad de reflexionar sobre esta relevante temática”, comienza señalando Herrera. “Somos muy de prepararnos en habilidades funcionales, del conocimiento, pero para hacer una educación formativa es necesario ser generadores de habilidades en los niños y niñas, así que me interesaba que tuviéramos el espacio para la reflexión pedagógica y mirarse ellos (los profesores) con estas habilidades blandas”, sostuvo.

“Eso era lo primero, cómo conquistar a los y las docentes en esta reflexión pedagógica de quién soy. Que se auto observaran y se reconocieran a ellos mismos, en su autoestima y autoconcepto como personas. Luego reflexionar con aquellas habilidades que se relacionan con el área del “Ser”, porque con ellas de se pueden enfrentar los desafíos del mundo externamente”, recalcó Herrera.

La docente aseveró que “los educadores somos transformadores de vida de nuestros niños y niñas, de ahí la tremenda responsabilidad que tenemos. De hecho, debiéramos ser expertos en humanidad” y sentencia: “Si la escuela es la sociedad que anhelamos, entonces por qué no vivir en la escuela esa sociedad que queremos. Por ejemplo, para que los niños puedan experimentar la empatía, primero tenemos que ponerla en práctica nosotros porque nos ven a nosotros como modelos a seguir”.

Respecto al proyecto en general, la profesional remarcó: “Este es un muy buen diplomado con el foco preciso y relevante como lo son los aprendizajes de niños y niñas en edades temprana. Debemos aportar nosotros como modelos de enseñanza a través de nuevas experiencias de aprendizaje como son los juegos, cuentos, entre otros, y todo esto, en edades tempranas”, destacó.

Por su parte, la docente Mariely Fuentealba comenta que “este módulo invita a la transformación educativa, en sus ámbitos personal y social, al promover a la persona humana, ayudando a fortalecer la educación emocional, reconociendo las habilidades emocionales y las competencias, que colaboren en la construcción del bienestar personal y social, como lo son: la empatía, el trabajo colaborativo y la resiliencia”.

En materia de participación e interacción de los alumnos, la profesional se mostró muy complacida: “Los y las estudiantes en todo momento demostraron una vocación de amor, pues no importando el momento del año en el que estamos, sobre todo tras el estallido social y el confinamiento, además del contexto de violencia en el que están insertos, llegaban con entusiasmo a la clase, participaron y ayudaron a co-construir el conocimiento (…) Desde este punto de vista el curso fue un verdadero regalo, pues más que lo que entregué, fue lo que me brindaron: una gran inyección de energía, de esperanza, ayudando a lograr cada día ser gestores de transformación en las aulas”.

“En la interacción entre el docente y el estudiante de edades tempranas es necesario que los educadores dispongan de conocimientos y estrategias para poder impartir educación emocional, de manera contextualizada según cada nivel educativo y, cuanto más temprano se enseñe a conocer y gestionar las emociones, tendrá impactos positivos en diferentes ámbitos, como: disciplina, rendimiento escolar, convivencia, empatía, entre otros”, remarcó Fuentealba.

Finalmente, la docente expresó sus agradecimientos a la UCSC “por dictar un módulo tan relevante, que invita a redescubrir nuestro rol educador y contribuye a mejorar las prácticas pedagógicas inclusivas, lo que, sin duda, ayuda al progreso y éxito profesional”, concluyó.